Muchas agencias de viajes disponen de las ‘ganas’ de luchar en un sector tan canibalizado como es el que se encuentran, dónde mayoristas regalan herramientas tecnológicas con tal de crear adeptos que les reserven sus productos e indirectamente que ejerzan de franquiciados, y es que aún no lo hemos visto todo…


Y el problema no es nuevo, es lo de siempre, desde la revolución industrial hasta hoy día parece que la raza humana no mejora su ADN, el pez grande se come al pequeño, más vale prevenir que curar, no hay mal que cien años dure, y así podría continuar con cientos de frases que son incombustibles y ciertas.


También existe una serie de leyes universales que conviene tener en cuenta para no tropezar 2 veces en la misma piedra (en otro blog os lo contaré).


Pues bien, esas ‘ganas de luchar’ son correctas si persigues la excelencia.
Buscar la excelencia es tener pasión por la optimización, no como medio sino como fin.


Te debería obsesionar la excelencia en tu agencia de viajes, la mejora permanente de los procesos organizativos, la preparación previa de todo lo que puedas necesitar, el control constante de que si hay algo que pueda mejorar hay que hacerlo.


Es la única manera que tu agencia salga de la mediocridad del sector, porque dispondrá de una enfermedad positiva cómo es la búsqueda constante de la excelencia y por tanto, el hacer de esta búsqueda una forma de vida
, unos hábitos de conducta que te harán diferenciar del resto de agencias.

Espero que no te preguntes como proceder para llegar a esta excelencia, pero aquí van algunos consejos:


– Rodéate de algún informático o empresa tecnológica que esté impregnado por el virus de la excelencia.
– Huye de toda persona que no tenga la excelencia como religión, o échala de tu entorno, sino te arrastrará hacia su abismo (mediocridad).
– Necesitarás unos objetivos y un plan de acción.
– También necesitarás herramientas tecnológicas que te permitan alcanzar tus objetivos.
– Compra kilos de paciencia para que no te desvíen de tus objetivos y un poco de seguridad en tus decisiones vendría bien.
– No tengas miedo en invertir dinero siempre que hayas elegido correctamente tu partner tecnológico, ya que al final te arrepentirás de no haberlo hecho antes, o de haberlo hecho con el informático que elegiste.

Sólo me queda desearte lo mejor y recomendarte que tú decidas tu futuro haciendo que las cosas pasen en lugar de ser mero espectador viendo cómo éstas ocurren…

Pasa a la acción y decide lo que quieres para ti en un futuro no muy lejano.